La relación a Examen. ¿Aprobado o suspenso?

Si algo nos ha aportado esta reclusión forzada de más de 40 días, ha sido disponer de tiempo. Tiempo para hacer, para no hacer, tiempo para detenernos y tiempo para pensar.

Los dos días previos a la entrada en vigor el Real Decreto 463/2020 del 14 de Marzo, muchos tuvieron que tomar una decisión relacionada con su Relación de Pareja. 

Por diferentes circunstancias, hubo parejas que vivían juntas, y la entrada en vigor del Decreto “les pilló” en lugares distintos. Algunos tomaron la decisión de no volver al hogar donde convivían con su media naranja, porque en un principio todo hacía pensar que sólo serían 15 días de encierro. En otros casos, se apresuraron a regresar a casa, quizá movidos por la búsqueda de seguridad y compañía ante la incertidumbre que se estaba viviendo.

A lo largo de los últimos días he conversado con muchas de las personas que asistían a Sesiones Individuales de Terapia conmigo. En unos casos, el encierro ha supuesto para la pareja un nuevo reencuentro, una segunda Luna de Miel. Han tenido ese tiempo que no tenían para despertarse sin prisa, conversar en la cama, disfrutar del sexo de forma pausada, recordando vivencias, recapitulando la relación, compartiendo sueños por realizar en el futuro. 

Algunos me han contado cómo esa forzada compañía ha facilitado las conversaciones difíciles, aquellas que quedaron congeladas en el pasado, por falta de tiempo, por evitar discusiones, por cansancio físico al final del día. Eso les ha dado la oportunidad de abrir un camino de comunicación que antes no existía. Se han contado cosas que quedaron guardadas, se han perdonado antiguas heridas, y han recuperado aquellos sentimientos que hace un tiempo les unieron en la ilusión de un proyecto juntos.

Pero también he recibido llamadas de socorro. Llamadas de personas que se han visto sobrepasadas por la situación, personas que en la convivencia de 24 horas al día 7 días a la semana, sin posibilidad de salir a la calle a caminar y respirar una discusión, se han visto sobrepasados por sus emociones, y han vivido episodios de dolor y tristeza. Todo un reto. No puedo dar un portazo y marcharme. No puedo huir  a casa de mi hermana. No puedo quedar con un amigo para desahogarme  y volver más tranquilo/a . Son situaciones que examinan el estado de la relación: la gestión emocional de cada uno, la capacidad de comunicación, el grado de empatía, los niveles de los Egos individuales y el deseo de rescatar la relación o terminar con ella.

Creo que otro de los grandes regalos de este virus es cómo está sacando a la luz la sombra de nuestras vidas. Nos está mostrando lo que no queríamos o no sabíamos ver. ¿Y no es esto maravilloso? ¿No es una gran oportunidad para ver las luces y las sombras de nuestra relación en pareja? De no ser por haber sido obligados a detenernos, no hubiéramos vivido esta experiencia. 

¿ Y a ti? ¿Cómo te ha ido? ¿Has superado el examen? ¿Estás dónde y con quien quieres seguir estando dentro de 10 años?

Sea lo que sea que hayas vivido, el confinamiento tan solo te ha puesto delante lo que ya estaba antes, así que míralo de frente, y toma la decisión que sea necesaria para tu Felicidad.