Los extraños días que estamos viviendo, son un ejemplo claro de la diferencia entre MAPA y TERRITORIO.  En el ámbito del crecimiento personal, y más concretamente en la disciplina de PNL (Programación Neurolingüística), hay un principio de partida que consiste en : “El Mapa, no es el Territorio”.

Por eso, esta situación tiene tantas formas de vivirla como personas la están experimentando. El territorio, es único e idéntico para todos nosotros. En este caso, el territorio es la situación objetiva:

Mediante Decreto Ley el Gobierno español decreta el “estado de alarma”, consecuencia del cuál impone medidas de confinamiento a la población. Es obligatorio permanecer en nuestra casa las 24 horas del día salvo algunos trabajos y establecimientos considerados esenciales tales como: supermercados, farmacias, bancos, estancos, … etc. 

Para el resto de los mortales, no incluídos en estas actividades, se nos permite tan solo salir a tirar la basura, sacar al perro,  hacer la compra ( lo más espaciada posible en el tiempo), y acudir a los establecimientos abiertos sólo para lo absolutamente necesario.

Pero… ¿ lo vivimos todos de la misma forma? ¿incluso dentro de la misma vivienda todos los miembros de la familia lo viven igual?. Evidentemente no. ¿Quiénes llevan mejor el confinamiento? Aquellos que más capacidad de adaptación tengan. ¿Y en qué consiste esta capacidad? Consiste en aceptar una situación que no puedo cambiar, y descubrir la parte positiva de esa situación. ¿Qué me permite esta situación que antes me era negado?

Esta sería quizá una buena pregunta para hacernos….

La primera e inmediata respuesta es obvia: TIEMPO. Nada más y nada menos que el bien más preciado que tenemos, que no se puede comprar ni recuperar, tiempo que si pasa queda pasado, nunca más volverá, y también es obvio que nuestro tiempo es un bien consumible, cada día agotamos 24 horas del resto de nuestra vida. Y ninguno sabemos la fecha de nuestro último día de vida ¿no es así?. 

Por eso me llama mucho la atención escuchar y leer en esta situación cómo hay gente que quiere “que esto pase pronto”, “ que me aburro mucho en casa”. Vamos a llamar a estos pensamientos: Gente del Mapa 1. Una “variante del Mapa 1, es gente que está confinada en el miedo. Sus pensamientos mayoritarios durante todo el día están relacionados con enfermar, con contagiarse o morir, ellos o los suyos, o relacionados con el dinero: qué va a ocurrir con mi trabajo, con mi cuenta corriente, con mi negocio……por lo que se atrincheran en su domicilio permitiendo abrir y cerrar la puerta para lo estrictamente necesario, o bien pasan todo el día con la cabeza dando vueltas tratando de encontrar una solución a un problema futuro, problema cuya existencia o magnitud aún no se puede definir, porque no ha ocurrido todavía.

Hay otra gente, la Gente del Mapa 2, que están viendo este tiempo como un regalo para realizar todo aquello que en la rutina del día a día no podían hacer: y pasan horas cocinando, leyendo, haciendo yoga, tocando un instrumento, realizando cursos por internet, videoconferencias con amigos con los que hace meses que no hablan ni se visitan, inventando juegos y pasando tiempo con sus hijos, etc, etc. Ocuparse, hacer, hacer, hacer.

Podríamos pensar también en Gente del Mapa 3, que ante la situación tan inusual y tras el paso de los primeros días, se han detenido, en Mente, Cuerpo y Espíritu,  y desde la calma han utilizado ese Tiempo para hablar con ellos mismos, han ido hacia el SER, no optando por el HACER, y se han hecho preguntas internas muy interesantes: ¿Cómo era mi vida? ¿Me gustaba? ¿Qué era lo peor de la vida que tenía hace unos días? ¿Qué quiero conservar de ella y de qué me gustaría deshacerme? ¿Qué valores han adquirido mayor significado para mí en estos días, y cuáles han perdido importancia? ¿Cómo gastaba mi tiempo y en qué, y con quién antes de esto? ¿Y mi dinero? ¿Realmente necesito todo lo que compro, todo lo que almaceno? ¿Quiero seguir llevando la misma vida que antes? ¿Qué opciones tengo para todo ello?

¿Y tú? ¿Te identificas en alguno de esos 3 Mapas? ¿Te gustaría estar en otro diferente al que estás? ¿Qué crees que te lo impide?

Mapa 1. Tienes una maravillosa oportunidad para conocer tus debilidades y tus fortalezas. Estás en una ocasión única para observar cómo tus pensamientos han secuestrado tu mente, cómo miles de pensamientos diarios te provocan emociones de miedo, rabia, impotencia, tristeza, ….. toma conciencia de que no existe emoción sin un pensamiento previo, y tú eres el CREADOR de tus pensamientos, así que pon atención en cómo piensas, y encontrarás la clave de que lo que te rodea es el resultado de lo que pensaste los días, meses y años atrás.

Mapa 2. Es estupendo que te estés premiando, porque lo mereces. Tienes la excusa perfecta para hacer de este confinamiento unas vacaciones indefinidas, haciendo en casa lo que más te gusta, sin sentirte culpable por ello. Pero aun haciendo lo que nos gusta, observa cómo seguimos en el HACER, es como si una creencia inconsciente nos obligara a estar todo el tiempo haciendo cosas, sea lo que sea, porque ……..”hay que hacer cosas”, “hay que ser productivos”, “no es bueno vaguear”, ¿Te suena algo de esto? ¿Si no haces algo, lo que sea, te sientes culpable? ¿Tendrías algún problema en estar durante 30 minutos en el “No Hacer Nada”? y con ello me refiero a no hacer nada de nada, ni mirar el móvil, ni hablar, ni escuchar a nadie, ni maquinar mentalmente sobre esto o aquello, nada de nada, tan solo respirando y mirando una planta, por ejemplo. ¿Eres capaz? ¿Si? ¿No? ¿Quieres probarlo?

Mapa 3. Enhorabuena por detenerte a revisar cómo va el viaje más importante de tu vida, por parar tu cuerpo y tu mente y darte un tiempo hacia adentro. Ahí están todas las respuestas. Ahí está el lugar idóneo para conectar con tu verdadera esencia, con el maravilloso Ser que eres en realidad, más allá del ruido, más allá de las creencias de lo que debo y no debo hacer con mi vida, más allá de todo lo que no sea tu propia Alma, tu propia vida. ¿En qué momento exacto perdimos la libertad de vivir nuestra propia vida conforme quisiéramos hacerlo, sin tener que cumplir con lo establecido, lo correcto, o lo esperado de nosotros? ¿No es una paradoja que muchos hayamos tenido que ser privados de libertad para darnos cuenta de que no éramos tan libres como creíamos?

Continuará…